
Vamos a ver, qué complicado hacer una reseña de este libro.
Sobre el tema: Muchos autores tocan el tema de acoso escolar o bullying, pero muy por encima y se le da poco valor, la verdad, pero este libro en concreto profundiza en el tema y te enseña cómo puede llegar a sentirse la gente a la que afecta y cómo cambia su vida.
Sobre los protagonistas: Antes de nada, he de decir que Bambi, no me cae bien, me parece tonta, me parece insegura y muy influenciable y a medida que avanza el libro no me cae mejor. Liam, ai Liam, con este hombre no sé si pegarle o abrazarle, digamos que es un chico dulce e inteligente que ha aprendido a sobrevivir en los barrios marginales y toma malas decisiones, no sé qué hacer con este hombre, en serio, lo quiero pero le pegaría un par de hostias, eso sí, amo sus conversaciones con Bambi, él las hace chispeantes, picantes e interesantes.
Sobre los secundarios: Madre mia, menudo percal hay aquí, de aquí, para mí, no se salva ni uno, ni uno.
Connie es la típica pesimista que me desquicia, Alec es un gilipollas de los de instituto clásico y el grupito de las populares es la cosa más falsa que he visto xD sin nombrar a Jordan, eso sí que eso un amigo! (nótese la ironía)
Sobre el ritmo: la novela se lee en un suspiro, es ligera y te incita a seguir leyendo dejándote con la miel en los labios de capítulo a capítulo, si no hubiera sido por los exámenes que tenia, me la habría terminado en un día o dos.
Te recomiendo este libro como una demostración de cómo puede llegar a sentirse una persona que realmente padece bullying y cómo influye en su vida.
Te recomiendo este libro como una demostración de cómo puede llegar a sentirse una persona que realmente padece bullying y cómo influye en su vida.
Y esta es la experiencia de Melanie con el bullying
El
bullying es un asunto muy serio que
lamentablemente sigue afectando a muchos jóvenes hoy en día, y lo peor es que
ha empeorado con las redes sociales. Ahora el acoso te persigue allí donde
vayas y no me puedo ni llegar a imaginar lo que eso habría sido en mis días.
En
5º de EGB, creo que tendría once años, empecé en un nuevo colegio. Venía de uno
donde tenía muchos amigos, pero el nivel de estudios era mucho mejor en el
nuevo, yo siempre solía hacer lo que me mandaban, así que no puse objeciones.
La verdad es que no recuerdo muy bien cómo empezó todo, solo sé que mi hiper
sensibilidad no me ayudó, la facilidad con la que soltaba lágrimas me hacía
parecer muy débil a ojos de los demás. Tengo una imagen grabada en la memoria,
recuerdo que se me cayó el estuche y todo se desparramó por el suelo, y toda la
clase se echó a reír, entonces me vino una imagen a la cabeza: me pasó lo mismo
en el colegio anterior y todos se levantaron a ayudarme a recogerlo. Ese
detalle que parecía tan tonto en realidad no lo era porque en ese momento me di
cuenta de qué clase de compañeros tenía, y qué diferente iba a ser mi vida a
partir de ese momento. Y sí, lloré, lloré por eso y no me lo pude aguantar. ¿A
ojos del resto? «ja, ja, ja», «está llorando porque se le ha caído el estuche» ETIQUETA.
Etiqueta que llevé durante siete años, hasta el bachillerato. Creo que desde
ese día no dejaron de reírse de mí cada día, llamándome fea y tonta, hasta la
ESO. No podía ni soñar en chicos porque los que me gustaban estaban reservados
para las populares. La tristeza era tan grande y pesada que no sabría cómo
describirlo, me sentía como una mierda y creía que todos tenían razón, que era
tonta y que era justificable que se metieran conmigo por ello. Llegaba a casa
cada día llorando. Mi madre fue a hablar con la directora del colegio y
expulsaron a una chica, a la más popular y la que creo que metía cizaña, a
saber por qué, algún problema tendría también. La expulsión fue mucho peor. Al
día siguiente un chico me agredió físicamente, no me hizo daño, solo me empujó
y caí al suelo, pero el odio era tan grande que no entendía qué había hecho yo
para merecer ese infierno. ¿Sabéis que cuando acabé la universidad me
reencontré con esa chica en un restaurante y se acercó a mi mesa para pedirme
perdón por cómo me había tratado en el colegio? Imaginad cómo fue para que ella
se sintiera culpable, pero también hace falta tener valor para reconocerlo y
pedirme disculpas.
Y
ya ni os cuento cuando eso me pasó también fuera del colegio, con el hermano de
una de las amigas con las que me veía los fines de semana. Lo veía poco, pero
cuando lo veía no desaprovechaba la ocasión para meterse conmigo, y claro ¿qué
iba a pensar yo? Pues que tenían razón, ¿cómo iba a estar tanta gente
equivocada?
Existió
un David y un parque de atracciones, lo he reflejado en el libro porque
significó mucho para mí en esa época, porque no podía creerme cómo a alguien
popular podría gustarle, porque fue cuando pensé que quizás sí que la gente
estaba equivocada y yo no era tan tonta y tan fea. No pasó exactamente igual
que en la novela, pero tuvimos nuestros momentos buenos.
Nunca
se supera del todo, es decir, parezco muy extrovertida y lo soy pero lo paso
fatal cuando tengo que exponerme delante de mucho público. Es algo que todavía
no he superado, hacer una presentación, ponerme delante de una cámara para
hablar, salir en la radio, lo paso muy, muy mal porque los pensamientos
negativos me invaden, pienso que soltaré alguna chorrada y todo el mundo se
reirá de mí. Pero es la única secuela que me queda. La vida adulta me ha dado
todo lo que me quitó la adolescencia. He sido y soy muy feliz, he hecho y
conseguido todo lo que he querido, con esfuerzo y dedicación, pero aquí estoy,
ex editora de una editorial que nació en mi cabeza, y escritora. Se supera con
el tiempo, y por qué no decirlo, con ayuda psicológica.
No
diría que el acoso que sufrí me hizo más fuerte, como pensaba mi padre que
sucedería (porque él hablaba por su propia experiencia de la vida y se
equivocó, todos nos equivocamos), pero es muy posible que sea la razón por la
que soy tan exigente conmigo misma y eso tiene su parte positiva, aprendo
rápido porque me obligo y eso me ha ayudado a lograr objetivos grandes en un
corto espacio de tiempo. ¡Ah! Y ya no me importa lo que los demás piensen de
mí.
He de decir que yo también he sufrido bullying en mi adolescencia, si quereis que haga otra entrada contándolo, avisadme ;)



Muy buena entrada!!!!! A mi el libro me ha encantado.... Y ahora me he quedado muerta al leer la experiencia de Melanie en su infancia. Me da rabia que haya gente así porque a ver esta claro que no todos podemos caer bien a todo el mundo pero de ahí a tratar a alguien con desprecio hay un trecho enorme. Esa gente no merece ni el aire que respira!
ResponderEliminarMe quedo por tu blog que no lo conocía!
Un besote
Hola!, el libro me encanto!... Y sobre la experiencia... Es muy duro y ella muy fuerte
ResponderEliminarUn beso
Me ha encantado poder leer la experiencia de la autora. Lamentablemente lo del bullying es un problema muy serio hoy día y, efectivamente, las redes sociales no hacen sino empeorarlo. No sé si es algo que algún día pueda evitarse, no lo creo, los adolescentes son malos, hay gente cruel en todos lados.
ResponderEliminarMe encantó el libro, para mi ha sido un placer conocer a Melanie como autora, es increíble. El bullyng es slgo muy serio y una lacra social, no entiendo cono puede haber jóvenes que disfrutan haciendo años a otro compañeros.
ResponderEliminarBesos.
Quise decir daño en vez de año. El móvil me trolea :(
EliminarGracias chicas por vuestros comentarios y a ti Neikel por la entrada. Yo te animo a que expliques también tu experiencia, cuanto más hablemos de ello más ayudará a la concienciación, yo estoy sorprendida por la cantidad de casos con los que me he encontrado últimamente, es más común de lo que pensaba. Un beso a todas!
ResponderEliminarLa verdad que es un tema bastante complicadillo de tratar, ya que es bastante delicado a la hora de hablar de ello. Tomo nota ;)
ResponderEliminarUn besiño