Y ahí estaba yo, sentada sobre el césped verde y cuidado del Palacio de Miramar, con las manos debajo de mis piernas, pensando, mirando al mar, precioso.
He venido hasta aquí, su ciudad, y él no está.
Está al otro lado del país, con otra.
En ese momento, con esas vistas espectaculares del mar y su increíble ciudad, lo oigo.
Crash
Mi corazón rompiéndose en mil pedazos.



:OOOO
ResponderEliminarDios mio! No puede estar hablando en serio... Pobrecita, Neikel, lo siento muchisimo, se fuerte, estas cosas se superan.
Un fuerte abrazo
La fotografía es chulísima!
ResponderEliminarMe gusta cómo está escrito el texto, pero no hagas que esas cosas ocupen siquiera un segundo de tu tiempo. Piensa que no vale la pena, que sólo tenemos una vida y hay que aprovecharla al máximo! ;)
¡Saludos!
Me encanta como con tan pocas palabras puedes expresar tanto :) Eres muy fuerte y lo sabes ^^
ResponderEliminarbesitos<3